“ESTEREOTIPOS DEL AMOR IDEAL”


FINALES DE LA EDAD MEDIA:


Los príncipes y princesas de cuento de hadas.


Por Psic. Gabriela Merino Huber


Existe una gran diferencia entre la concepción de las relaciones eróticas en la antigüedad clásica, y la visión del amor que se tenía a finales de la Edad Media.


En esta etapa surge la primera forma de amor sexual aparecida en la historia, el amor sexual como pasión que constituye la forma superior de atracción sexual.


Esto llegó a situar a la mujer en una posición aparente de superioridad, en relación con el hombre, ya que éste, tenía que luchar por conquistar su amor, lo cual aún, aunque en menor grado, se mantiene hasta nuestros días.


Esta conquista de amor a la dama se expresó en múltiples variantes en la época y posteriormente y se convierte en uno de los valores fundamentales en la vida del caballero medieval, quien consagra parte de su tiempo en servir y adorar a la mujer amada, y encuentra en ella su amor ideal y una vía de perfeccionamiento humano. Siempre, eso sí, que el amor se mantuviera en su estado “Ideal” o sea: Sólo en fantasía.

Dentro de ese ideal de mujer, estaba la idea de una persona casta y pura, además de reunir algunos atributos como ser capaz de sacrificarse, fusión con el otro, olvido de la propia vida, características propias de las mártires y vírgenes religiosas. Ideal imposible de mantener para cualquier mujer, por lo que el enamoramiento por parte de los hombres se mantenía hasta que se casaba y “poseía” a la mujer, porque entonces toda su nube se caía, a pesar de los esfuerzos desmesurados y provocadores de infelicidad que la mujer hacía para tratar de mantenerse sobre ése pedestal, por lo cual seguía siendo desventajoso para la mujer.


La mujer, también se sentía especial porque hubiera un hombre que luchara tanto por ella y lo idealizaba, le colgaba atributos de perfección (El príncipe azul) cuando en realidad no lo conocía, pues siempre lo mantenía a lo lejos.


El caballero medieval amaba a una mujer que apenas conocía, luchaba por una dama de la que casi no sabía nada. Esta etapa marca los inicios del romanticismo.


El idealizar a una persona y creer que la amamos sin conocerla realmente es sólo enamoramiento, no es amor, pues estás amando una idea no a alguien real; imperfecto, con cualidades, defectos y particularidades. 

Comentarios: 3
  • #3

    Estela (martes, 17 abril 2012 23:33)

    Wow, ya no sé si es tan buena idea seguirle poniendo a mis hijas las películas de disney, ja.

  • #2

    Yolis (viernes, 23 marzo 2012 20:44)

    Tienes razón, muchas veces noos ilusionamos tanto y volamos tan alto que la caida resulta muy dolorosa. Tal vez hace falta paciencia para conocer mejor al otro y permitir que nazca y cresca un verdadero amor.

  • #1

    Elena (lunes, 12 marzo 2012)

    Es mejor perseverar hasta que llegue el amor.